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Archive for the ‘¿Soy yo?’ Category

El arañil

04 Aug

El otro día estaba afuera de la casa intentando hacer que Andy se durmiera, cuando pasó una persona con aspecto de albañil (¿lo ubican?). Lo vi buscando a alguien y cuando coincidimos en miradas me preguntó si yo era la persona que buscaba poner un domo y le dije que no. Luego salió mi vecina y le dijo que era ella.

Horas después vimos a los guardias y a otros vecinos platicando en el parque. Alvaro insistió en salir a ver que estaba pasando y nos enteramos que el señor había estafado a un vecino, diciéndole que le haría un trabajo y dándose a la fuga con “la mitad” del presupuesto. Fue entonces cuando nos preguntamos sobre la seguridad del coto.

No se en que quedó la cosa, pero ya no nos sentimos TAN seguros. A los albañiles ya no los vamos a ver con la misma cara y no es porque sean todos ratas, pero, pues… ¿cómo saber?

Estimados todos: cuando vayan a hacer una quemazón, asegúrense que sólo sea su persona quien sufra el daño, no todo un género o una profesión.

Además, no confíen en nadie que ofrezca hacer un trabajo de mil pesos en 100, puede que les salga mucho más caro.

 
 

El feliz adiós

28 Jul

Andy ya tiene 11 meses y hace unas semanas que le dijo adiós a la chichi.

Si en algo coincidimos su instructora, las amigas y yo, es que es desagradable que los niños que ya caminan sigan tomando pecho, pues luego les sale la iniciativa, llegan y se echan su vasito, a modo de autoservicio.

La verdad es que me siento orgullosa de haber hecho algo que jamás creí que haría, pero más orgullosa aún de ver a mi gorda tan bonita y grandota.

Y muy, muy feliz de poder volver a ganar peso, pues ya empezaba a sentirme débil.

Chichis, ¡a descansar!

 

Sentido común

22 Jul

Cuando estaba en Softtek era parte de la brigada en casos de desastre. En una ocasión, se nos comentó que frente a X situación apelaríamos al sentido común de la gente, a lo que un compañero sabiamente preguntó:

¿Y si no tienen sentido común?

Vamos, todos sabemos que si hay un sentido que no es común es ese.

Hoy en la mañana iba yo feliz, con mi bola de cacas paseando a mis fieras. En eso, vi a un cuarentón en bicicleta, quien paseaba a un corpulento Pitbull mientras pedaleaba su bicicleta felizmente por la banqueta. Obviamente terminé en la calle, no fuera siendo que mis salchichones fueran a matar a su perrito… pero por ahogamiento, cuando se los comiera.

¿En qué cabeza cabe?

Si hubiera sido un niño ni me habría extrañado el uso de la banqueta para su bici, pero, ¿un cuarentón? ¿con un perrote? No me frieguen. No había razón para que me bajara de la banqueta y, aunque no hubiera llevado a los perros, de todas formas habría tenido que ponerme de lado, bajarme o mínimo pisar el pasto para dejarlo pasar.

En serio… ¡¿en qué cabeza cabe?!

 
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Tequila Tech

21 Jul

¡Por fin!

¡Mi blog dedicado a tecnología está listo! Aún no está espectacular de bonito, pero esperemos que en unos días lo esté. Tampoco tiene MUCHÍSIMA información, pero ya me iré dando oportunidad de bloggear todo el día, que al cabo, dormir es para los débiles.

Visítenme en www.tequilatech.com y síganme en Twitter con el usuario @tequilatech.

¡Las colaboraciones son bienvenidas!

 
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¿Qué le pasa a la gente mayor?

21 Jul

Como habrán tenido oportunidad de leer, el otro día tuve un encuentro cercano del tercer tipo con una señora de la tercera edad (ella misma lo dijo)  que se metió en la “fila” del Telmex y básicamente, se robó tiempo de mi vida.

Ayer en el cine me pasó algo similar.

Saliendo de ver Shrek fuí al baño (cosa que odio, pero pues el cafecito…) y como siempre, estaba retacado. Como es costumbre, llegué e hice mi fila de rigor. Estaba yo al frente cuando de repente siento un golpe a un lado, un pisotón y pasa una viejita como de 80 años y se pone a buscar un baño disponible. Obvio, se desocupó uno y se metió. No tuve que esperar 10mil horas para entrar a un baño, ni “me ganó” en la fila, pero si me quedé pensando:

¿Así te pones cuando envejeces?

Alguna vez regañé a mi papá, porque se estaba poniendo excesivamente sobreprotector y un poco maleducado. Supuse que era cosa de él, pero creo que  mientras más te pasa el tiempo por encima, peor te comportas, cosa que no debería suceder.

En fin, empezaré a sacarle la vuelta a las viejitas, que parecen tener un radar para meterse en mis filas y haré lo posible por no ser así, ni en la tercera edad, ni en esta.

 
 

¡Que bonita vecindad!

18 Jul

Hace poco tuve la oportunidad de conocer la casa de una amiga, en una de las que se están haciendo las colonias “nice” de Zapopan.

Estábamos hablando sobre su casa, sobre las reglas y los vecinos que las rompian, cuando ella dijo:

Vivir en un coto, es vivir en una vecindad nice.

Cuanta sabiduría. Hoy nos enteramos que uno de nuestros vecinos rompió las reglas del condominio al separar su casa de las demás con arbustos y nos enteramos que una vecina no tiene idea de lo que dice el reglamento. Lo bueno es que nuestros vecinos parecen ser seres civilizados, sólo falta que su hijo deje de golpear con su balón las bugambilias del área común y de paso la pared del vecino baterista, quien por cierto, hará sufrir a los que viven a su alrededor.

¡Todos juntos!

¡Que bonita vecindad, es la vecindad de Arrayanes!

 
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¡Yo el internet ni lo conozco!

16 Jul

El Lunes tuve que ir a Telmex a tramitar el cambio de domicilio. Lo divertido estuvo cuando me atendieron (después de 30 minutos de espera). De entrada, por más que insistí, no entendían que la primer persona que nos atendió para el cambio (dar de alta el coto) puso mal el número de TODO el coto. Me dijeron que harían el cambio, pero según acabo de darme cuenta que no lo hicieron. Después, o mejor dicho, mientras tanto, el cuate que me atendía no parecía saber lo que hacía. Leía mil veces lo que aparecía en la pantalla, hacía clic aquí y allá y se quedaba con cara de “uuuhm”. Yo mientras estaba desquiciada por dentro, intentando volver a trabajar; ni las 20 peores y mejores cirugías de los famosos lograban aminorar mi molestia (y eso que soy fan de esos programas morbosos).

Como si hasta mi entonces triste historia le hiciera falta algo, llegó una viejita. Ya saben, lentes enormes, súeter tejido color lila, monedero en mano. Llegó y me preguntó si era la última de la fila y le dije que no. Después, se le indicó que debía tomar un turno. Fué, lo tomó y volvió:

Doña Lilita: ¿Qué turno tienes?

Jill de pésima gana: No… no crean que le dije mi turno, sólo señalé el papelito que llevaba impreso el número 48.

Doña Lilita: ¡Uh, yo tengo el 50 (y tantos)! ¿En cuál van?

Jill: Ahí arriba dice en cual

Doña Lilita: Uhhhhh (sabe que)…. y se fue a sentar.

De repente, llegó la chica que estaba a la entrada y le dijo a la persona que me atendía:

Srita Telmex: Oye, ¿le dijiste a la señora de ahí que le ibas a imprimir unos recibos?

Srito Telmex: No…

Srita Telmex: Es que ella me dijo, que le habías dicho que le ibas a imprimir unos recibos, pero eso ya no lo hacemos, ¿verdad?

Srito Telmex: No, ya no

Y en eso…

Doña Lilita: ¡Ay, ya veniste a decirle, chismosa!

La Srita. Telmex entonces puso una cara de limón chupao’  y salió corriendo.

Doña Lilita (algo así): Ay, vengo por 3 recibos, porque la inquilina se me fue y no pagó y una pariente de ella me lo quiere pagar y no se que, no se que, no se que… y aquí me los imprimian antes.

Srito. Telmex: No señora, ya no se imprimen, eso era antes.

Doña Lilita: ¡Y ahora, ¿qué voy a hacer?!

Jill (por dentro): ¿Esperar su turno?

Srito Telmex: Puede imprimirlos por internet, aunque sólo se muestran el mes actual y el anterior.

Doña Lilita: ¡Eso del internet no lo conozco! ¡Ni computadora tengo!

Jill (por dentro, casi por fuera): Yo la mato.

Srito Telmex: Puede pedir que le den una reimpresión en la ventanilla, tiene que llenar un formato y en nosecuantosdíasdijo se lo entregan.

Doña Lilita: ¡Ay, yo no puedo andar viniendo a cada rato, no soy jubilada, no recibo pensión, soy de la tercera edad!

Jill (ya casi, casi por fuera): Ni yo… espere su turno, tengo prisa.

Doña Lilita: Antes si los imprimian, ¡yo venía!

Srito. Telmex: Si, hace 3 años…

Doña Lilita: ¿Y si mejor dejo perder la línea? Que al cabo ni la quiero. Mejor que el que rente contrate…

Srito. Telmex (evidentemente harto): Pues sí…

Y Doña Lilita se fue a pedir su recibo a la ventanilla, de todas formas.

Fue una experiencia en extremo incómoda. A mi me reventó el hecho de tener que esperar mucho tiempo para fin de que me atendieran (como 30 mins) siendo que tenía que volver a trabajar, pero aún más me molestó el hecho de que alguien llegara a atenderse a mi lugar, sin esperar su turno, sólo por ser de la tercera edad. Díganme lo que quieran, pero la señora tenía que esperar. Además, estaba muy entera la señora y había donde se sentara.

Por otro lado, el triste evento me puso a reflexionar sobre las personas que, al igual que ella, no tienen acceso a la tecnología del diabólico internet, no por dificultades económicas, sino por falta de interés o simplemente, por la falta de alguien que les enseñe. En este caso, Telmex se defendió diciendo que le paga a correos mexicanos para entregar los recibos, por lo tanto, si quieres otro, o te chutas un trámite administrativo o lo bajas de internet, digo, si es que sabes como hacerlo.

Creo que el cliente tiene la razón. No digo que Doña Lilita debería poder ir a hacer a los ejecutivos perder su tiempo cada que se le antoje para imprimir un recibo, pero bien, podrían tener una computadora y a una de sus Xmil Sritas Telmex ayudando a personas con problemas similares. Así, Doña Lilita, una persona que por X o Y no tiene o no quiere tener acceso a estas diabólicas herramientas del futuro puede obtener la información que quiere, yo no tengo que chutarme esos tantos y las Sritas Telmex se ponen a trabajar, porque generalmente andan en el chisme. Ni modo Telmex, aún falta mucho tiempo para que las generaciones que nacieron con computadora e internet lleguen a la edad en que puedan contratar tus servicios. Mientras tanto, hay que pensar en todos y cada uno de los tipos de usuarios y sus necesidades.

¿Qué hacen sus herramientas tecnológicas por sus clientes? ¿Los ponen en una esquina? ¿Los ayudan a atravesar el arcoiris? ¿De plano les sirven de verdugos?

 

¡Fuga!

13 Jul

Después de varios meses de ingeniárnolas para poder pagar el enganche de la casa, de muchas corretizas y de más ilusiones, por fin pudimos mudarnos a la que ahora si, es NUESTRA casa.

Después de algunas otras mudanzas, donde el cambio incluyó la ciudad, esta no fue de lo más complicada. El Viernes pasado nos acostamos a las 2 am por estar empacando fuera de tiempo y yo todavía tuve el lujo de quedarme hasta las 4 am, nomás así, con el ojo pelón de insomnio. A las 7 “y tantas” volvimos a levantarnos para seguirle en la joda, para que a las 9 “y más” llegara un camión Cubero para echar nuestras pertenencias y mudarlas a 5 minutos de distancia. Aún con la lluvia, los señores echaron todas nuestras cosas al camión a la velocidad del rayo y en un santiamén la casa quedó haciendo eco. Sólo los perros y algunas cosas de la cocina quedaron atrás. Los primeros porque ya no cabían en los carros y no había chance de llevárnoslos en la primera vuelta y los segundos porque ya no había cajas donde echar tanto tiliche.

Ya en la casa, todo era caos ordenado. Gente subía y bajaba, cosas pasaban y se amontonaban. Teníamos casa nueva con desorden viejo. Sólo faltaba el gas, los que fueron el negrito en el arroz, pues nos hicieron esperar alrededor de 5 horas. 2 amenazas y mucha locura después, llegaron. Ya para entonces me había subido no se cuantas veces a los columpios del coto, ya habíamos andado por todos lados en la carreola y en general, ya había disfrutado de mi nueva casa, donde parece que ya voy a poder salir tranquilamente a pasear sola o acompañada.

Lo mejor de todo es que NOS SOBRÓ ESPACIO. Si, es una casa nueva donde todo cupo a la perfección e inclusive, no sabíamos donde meter cosas, pues nos sobraba espacio. Eso me dio mucho gusto, pues el problema para comprar una casa es que, como dijo un amigo, todas son de una recámara y medio baño.

Ahora la casa sigue siendo en parte un relajo, aún hay cajas en algunos cuartos y no tenemos teléfono, así que andamos de paracaidistas roba-internet para poder trabajar.

Felicidades a nosotros por la fuga, por fin podemos cantar: Home sweet home, esta SI es mi casa SI.

 
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Gota a gota, todo se aloca

09 Jul

Como ya me he quejado veinte mil veces, Guadalajara es una ciudad con 200 puntos de inundación conocidos. En 28 años de vida, creo que lejos de arreglarlos los han empeorado y por si fuera poco, acaban de anunciar que no hay dinero para arreglar el problema, pero eso sí, no sea hacer un puente porque ahí si hay dinero.

No me gusta manejar cuando llueve, me pone friki. Pasé grandes aventuras cuando tenía mi Dart 70, en el que no podía soltar el acelerador, que estaba muy chaparrito y terminaba por ahí varado, eso si, gracias a su gran chofer, jamás se quedó en medio de un charco ni nada por el estilo. Una vez parado, me relajaba y esperaba a que se secara el distribuidor para seguir mi camino. De hecho, una vez nos quedamos en una plaza comercial, así que sirvió para ir de compras.

Ya no traigo un carburado chaparrito, pero tampoco la camioneta monstruo que me gustaría tener en tiempo de lluvias, así que si puedo no salir cuando llueve, mejor. No es miedo, es precaución, pues si tienen oportunidad de visitar la ciudad de las inundaciones, verán que bastan 10 minutos de una lluvia ridícula para disfrutar de los rápidos de Guadalajara. Traigan kayak y traje de buzo para disfrutar de la experiencia. También ármense de paciencia, porque si aquí el tráfico es sumamente ridículo sin lluvia, con lluvia se pone peor… y ayer descubrí por qué.

Mi viejo siempre se pone histérico cuando llueve, pues dice que todo mundo se ataruga y va más lento. Yo le insisto en que hay que ser precavido y bajar la velocidad cuando llueve y ayer le tocó ver que hay quien de plano no sigue estos consejos e insiste andar por ahí corriendo con el pavimento mojado y el maestro de esta experiencia fue un Volvo, quien fue detenido en su carrera acuática por un poste. Por si fuera poco, al parecer los tripulantes no llevaban sus cinturones de seguridad y estamparon sus finas cabezas en el parabrisas. ¡Bravo por aquellos que pueden comprar el auto más seguro del mundo y no lo usan como se debe!

A mi me tocó ver como la gente se embrutece cuando llueve. Si fueran despacio por precaución lo comprendería, pero hay quienes “aprovechan” para hacer de las suyas o bien, que en su desesperación, hacen que el tráfico se ataruge más. No faltó el cuate que se metía exactamente donde apenas cabía, el que no dejaba pasar a los que estorbaban, los gandallas de las camionetas que se te echan encima, los gandallas DFeños que parecía que andaban en lancha de carreras (sorry a mis amigos DFeños)  y una larga lista de gente que se creía muy lista por pasarnos encima a los que intentábamos ser precavidos o simplemente, civilizados. Son esos los que terminan poniendo peor el tráfico causando accidentes o simplemente, embotellamientos. Quisiera agarrarlos a todos y mandarlos en un viaje directo y sin escalas al Sol.

No se, quizá es mi miedo a quedarme varada o a que me arrastre el agua (como ya ha pasado) o a que mi carro la haga de submarino amarillo en un paso a desnivel, como suele suceder o simplemente, que en ese tipo de situaciones si me gusta hacer uso de mi sentido común e intento no fregar a nadie y entender que mientras mejor se porte uno, mejor se saldrá del hoyo (inundado). Quisiera ir por el mundo evangelizando a los choferes sobre como comportarse, por lo menos cuando llueve. Pero, como no creo que me hagan caso, mínimo me desquito en este su blo’ y les pido a los que lo lean que tengan civilidad al volante, por lo menos en estos casos de lluvias torrenciales y ciudades malhechas.

¡Porfa, porfa! ¿Siiiiiii?

 
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10 meses de huracán

29 Jun

Para muchos de ustedes, la temporada de huracanes acaba de empezar. Yo llevo 10 meses y 5 días viviendo con uno: el huracán Andy.

Cuando nació, era chiquita y flaquita. Hoy es una niñota de casi 10 kilos que gatea por toda la casa como si fuera de pilas y que ya dice claramente “hola” y “papá”, que apunta a las cosas nuevas y dice “ira” y que le grita al Tilo…. pero sin la T. Ya quiere caminar y sabe que el control maneja la tele, que si le pica a las teclas de la compu algo brinca y encuentra más divertido ponerle la tapa al control que jugar con un osito de peluche.

Se nota su paso por la cocina: no hay piedra sobre piedra. Si hay algo que se tiré, lo encontraremos por todos lados y si hay algo que se rompa… ya mejor lo movimos.

La mamá obviamente está más histérica día a día, pues es más difícil trabajar y dormir. Aún así, la fascinación que siento cuando la veo hacer algo nuevo o cuando veo esos 8 dientotes en su sonrisa hacen que se me baje la bilirrubina. Total, son etapas.

¡Y ahora hasta el blog sufre! Pues cuando no estoy intentando trabajar, estoy intentando no volverme loca con la Andy o pegada al Wii haciendo por lo menos algo de ejercicio. Total, ya sólo posteaba quejas, supongo que así todos ganamos.

Haré lo posible porque mi siguiente blog no sea el informe de la fiesta de cumpleaños :)