Venimos llegando de que nos midan las carnes… ¡ya quemé el 2% de grasa corporal que me sobraba! Y de paso me eché 400 gramos que de seguro Luis me hará ganar en músCULO con la siguiente dieta.
¡Que feliz soy!
Venimos llegando de que nos midan las carnes… ¡ya quemé el 2% de grasa corporal que me sobraba! Y de paso me eché 400 gramos que de seguro Luis me hará ganar en músCULO con la siguiente dieta.
¡Que feliz soy!
Jamás creí que éste día llegaría. Fuí al Oxxo y escogí el famoso sobre amarillo en lugar de mi usual sobre blanco con rojo (y azúcar “normal”). Mis días están marcados, ya no tomaré cosas “normales”, engordantes y engrasantes; ahora puro Splenda, Canderel, Leche deslactosada light y jaladas por el estilo.
Ya llegué a la edad del Splenda, a la edad en la que sientes que hasta el agua te añadirá flotadores por todos lados y que un Nestea inhibirá el efecto de esas palomotas acarameladas y nachos que pediste en el cine.
Yo siempre había dicho que no consumiría laigt ni contaría calorías. Hoy sé que ya consumo light… ¿iré comprando la calculadora para las calorías?
Me duele el hombro izquierdo, ¡cañón! Ayer me pusieron a hacer hombros, bíceps y tríceps así que hoy tuve momentos muy divertidos cuando intentaba vestirme. Momentos que se repiten cuando intento tomar café. Lo más curioso es que ayer Luis (el entrenador) escuchó como me tronaba el hombro y me dijo:
A ver… otra vez.
Me puso el dedo sobre el hombro, subí – hice clac -, bajé -hice clac – y me dijo…
¿Te lastimaste el hombro?
Jill en su mentecita – ¿De manera conciente? no. ¿Dormir sobre él todos los días vale como lesión deportiva?
4 series de 12… mejor 15
Y luego se rió cuando le pregunté si llevaba rato dedicándose a torturar personas… En fin, depués utilicé el que el hombro hiciera clac para saber si lo estaba haciendo bien o mal. Sin clac era incorrecto. ¿Será cierto que si duele es porque funciona?
Pregunta:
¿Es pecado verle las nachas a tu instructor? Como que es medio inevitable intentarlo.
Pero nomás fué una vez
Ayer recibimos nuestra dieta. Luis (el entrenador) nos dijo que el programa le había arrojado distintas comidas, pero, como trabajamos y vivimos juntos era mejor que comiéramos lo mismo – menos latoso, más barato -. La leímos diez mil veces, preguntamos y nos fuímos a la casa pensando:
No tenemos nada de ésto, ah sí, pollo, pescado…
Total, ayer mismo cenamos lo que nuestra cena para el Martes indicaba (huevos al gusto, dos claras y un huevo completo; 5 claras para Alvaro y un huevo completo, dos tostadas cada uno y agua). Como los huevos son “al gusto”, le podemos poner lo que queramos (menos una hamburguesa). Así que no sé Alvaro, pero yo cené MUY a gusto.
El desayuno es licuado. No recuerdo si era con o sin proteína pero como ambos sufrimos de la piel nos rehusamos a tomar esa mugre, así que terminó siendo licuadito natural (de papaya). La receta indica 250ml de agua y 250ml de leche deslactosada o descremada. Pero para éste caso utilizamos la leche del refri. Estábamos mentalizados a 500ml de licuado, pero, como no teníamos otra fruta además de papaya y eso fué lo que utilizamos, vayan ustedes a saber cómo le hicimos, pero nos quedó como un litro de licuado. Total, a tomar licuado y a ver la tele mientras nos comemos nuestras almendras (4-7).
Para comer toca pescado (aaaaah ya quiero comer) y para la comida que vá entre el desayuno y la comida (colación) es carne asada con ensalada… nomás que no teníamos carne para asar, así que cambiamos esa comida a la cena y nos echamos unos atunes de colación. La bronca fué:
El olor
La necesidad de verduras cocidas
Así que fuimos al Oxxo (tampoco teníamos atún!) por unos atunes con ensalada incluída y unas botellas de Bonafont ultra light. Llegamos y comimos en la sala de juntas y ahora espero con locura que sea la hora del pescado.
Cosas curiosas:
Nos comimos los perros que compramos específicamente para Tilo y Ozzy. Pero hoy los repondremos. - Update, ¿los qué?, estúpidas drogas… la cosa es que nos comimos algo que era para ellos, creo que era el pollo ó algo así.
Jamás creí que contaría calorías o me preocuparía de más por mi comida, hasta que le dí diez mil vueltas a la lata de atún para asegurarme que fuera “en agua”.
Estar a dieta es la onda, comes rico y todo el día.
Odié a Luis ayer, no es la misma tener a alguien tras de tí haciendo ejercicio, la verdad.
Así es, justo así sentí que me dijeron ayer…
Resulta ser que Alvaro se siente agobiado por la pancita así que pidió consejos de nutrición en el gimnasio. Ahí nos pasaron con Luis, el mejor de los entrenadores si me preguntan – o sencillamente le gusta ir a decirme que estoy haciendo mal las cosas – y él nos mandó a que nos hicieran un examen de pilcometría. Bueno, en MI mundo, había mandado a Alvaro, o sea, yo estoy flaquita (1.64 x 52 kgs), ¿para qué quería yo un examen que me dijera cuánta grasa tengo en el cuerpo?
En fin, ayer fuímos a que nos hicieran el examen. Nos pesaron, nos encueraron y nos apretaron las lonjas con una maquinita aprietalonjas que marcaba numeritos. Después de medirme por todos lados el chavo me dijo:
Fitness guy – 27, no está mal… pero está algo alto.
Jill (la gordis) – ¿eh?
Fuímos a la oficinita, el chavo sacó a su compu del standby sólo para utilizar la calculadora, tomó nuestros papelitos con las diezmil medidas y dijo:
A ver, vamos a empezar con Alvaro. Tú no estás tan mal – y ahí fué cuando pensé… “tons yo sí” -, de hecho solo estás un punto arriba del máximo, solo el 20% de tu peso es grasa corporal, el máximo sería 19.
- Y yo me desmayé al pensar en mi 27 -
A ver Karina, tú si estás un poco alta, el máximo para las mujeres es de 25. No estás tan mal, pero, bajar un punto es fácil, dos es más difícil.
- ¡Llévame a miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!
Total, salimos con nuestros papelitos y nos dirigimos con nuestro entrenador (público) y le enseñamos las hojitas de resultados. Leyó la de Alvaro y puso cara de “ah, andas bien” y en eso leyó la mía y puso cara de “pinche gorda” y yo grité (libro de Chino Mandarín en mano): ¡Ya seeeee! y él solo dijo: Estás engañosa…
Total, nos terapeó y terapeó y vayan ustedes a saber cómo, nuestro entrenador público se convirtió personal – por 100 pesos más a la semana – y ya prometió andar tras nosotros todos los días, ponernos a dieta y estarnos midiendo las lonjas hasta que la muerte nos separe.
Salí del gym sintiéndome gorda y con ganas de hablarle a mi mamá para que me recalcara lo flaquita que estoy y en eso me dió un golpe de filosofía…
Mi mamá tiene anemia y siempre se queja:
Tremenda nalgas y yo con anemia
Pues flaquita, flaquita no está. Yo soy una persona delgada y tengo más grasa corporal en comparación de Alvaro, quien muestra más pancita. Caramba, no podemos saber en realidad que pasa con nuestra salud, podemos sentirnos a todo dar y estarnos muriendo – la trágica -, así que aunque terminé con mucha carrilla – a mi misma -, me dió gusto saber que Alvaro me arrastró a la medición de lonjas. Estoy segura que bajaré mi nivel de grasa a algo normal y quedaré más – ¡más! – sabrosa.
Ah sí, hablando del título del post… tengo que BAJAR grasa y SUBIR músculo, porque a pesar de mi gordura, estoy baja de peso.
¡Juar!
¡Vayan a checarse, tomen mucha agua, coman frutas y verduras y paseen a sus perros 30 minutos al día!
*Agradezco a Astroboy por las fitnesisimas aclaraciones.