Ya sé, todos pensaron: pues porque están chiquitos, flexibles y hechos de boligoma.
¡Pués no!
Lo hacen porque pueden. Se ven el pie y le tiran agarrones hasta que logran atraparlo, sin importar el número de intentos que tengan que hacer, todos los días lo intentan hasta que vencen al escurridizo pie. Luego encuentran la forma de llevárselo a la boca y se echan su festín de dedos. Jamás se ponen a pensar en todo el proceso que implica llegar a ese punto, ni dejan de intentarlo.
¿Crees que necesitas actitud de bebé para realizar tus metas en la vida?
¡Lánzate y a chuparse los pies se ha dicho!
Conocí a una chica en Aguascalientes que intentó hacerlo y terminó haciéndose un esguince ó algo así. La invitación a chuparse el pie es meramente ilustrativa, a menos que practique yoga. En ese caso, por favor presuma su foto chupándose el dedo gordo del pie.
ray_iceman
February 26, 2010 at 11:44 am
Ja ja. Pues #yoconfieso que con dificultades todavía me alcanzo a chupar uno (el del pie izquierdo para ser específico) pero no tengo la menor intención de “presumir” mi hazaña.
Pero como dices, los bebés lo hacen ver tan sencillo sin darse cuenta del intrincado proceso.
pojo
February 27, 2010 at 6:29 pm
xD yo todavia puedo hacerlo, pero me dificulta el tomarme una foto mientras sostengo mi pie…